El bloque con el que la nutricionista arma una comida y con el que el personal de centro registra lo que realmente se sirvió. Tres reglas del dominio están codificadas en su forma: la sustitución vive dentro de la comida y no en una nota aparte, el alimento reemplazado se tacha pero no desaparece, y la justificación es parte del aviso, no un campo escondido.
El inventario descuenta estos ingredientes en proporción al rendimiento, nunca el plato.
La leche 1 % se reemplaza por bebida de almendra sin azúcar. Una variante no guarda identidad del niño: solo la etiqueta y su conteo.
Insertar una plantilla copia sus alimentos al menú; no queda una referencia viva. Al cerrar el día, los alimentos sustituidos descuentan el reemplazo del inventario, y las raciones de variante descuentan los alimentos de la variante.